VIVAS NOS QUEREMOS

Violencia de Género y Círculos de Autoprotección fue el nombre del taller teórico práctico, que se llevó a cabo con 92 mujeres de los municipios de San Pablo, Cantagallo, Sabana de Torres, Puerto Wilches, Girón y Yondó, orientado a dotar a las participantes y a las comunidades, de herramientas para la autoprotección que permitan garantizar el derecho a la vida, así como la adopción de medidas preventivas ante condiciones de riesgo asociadas a los diferentes tipos de violencia basada en género.

Dichas jornadas se realizaron como parte de las brigadas psico-jurídicas desarrolladas por la Organización Femenina Popular en el mes de mayo de 2019, y en respuesta a las desalentadoras cifras de feminicidios registrados en la región y en el país, y que aparecen como la mayor expresión de violencia contra la mujer, pero no por ello, la única forma en que se ejerce poder y se atenta contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de las mujeres.

La preocupación alrededor de esta problemática social de gran magnitud y que pareciera quedar invisibilizada ante la falta de medidas preventivas, educativas, jurídicas, policivas y judiciales realmente efectivas, ha llevado a la creación de una propuesta metodológica denominada Círculos de Autoprotección, que busca seguir empoderando a las mujeres, a sus familias y a las comunidades hacia la prevención del feminicidio y otras formas de violencia hacia la mujer.

En este orden de ideas, la metodología empleada en los talleres permitió la participación activa de las mujeres desde sus pre-saberes con respecto a las acciones que constituyen violencias de género y los efectos de estas en una víctima, para llevarlas a pensarse y a explorar el tema desde una realidad muy cercana, teniendo en cuenta que cada una de ellas, una amiga, una vecina, una mujer del barrio o del municipio, puede ser también víctima de una situación de violencia con un desenlace fatal.

Fue así como desde actividades de sensibilización, exploración, aprendizaje y de construcción grupal, las profesionales fueron facilitando elementos y herramientas en torno a factores psicosociales, características individuales, del entorno y fundamentos jurídicos, asociados a la violencia de género y al feminicidio, favoreciendo la adquisición de nuevos conceptos, reforzando los ya existentes y construyendo propuestas desde el conocimiento de sus contextos y sus realidades particulares, como punto de partida en la protección y garantía sus derechos.

Categorías como violencia física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, vicaria y social, ¿Qué podemos hacer como grupo para ayudar a otras mujeres que sufren de violencia de género?, ¿Qué podría ser un círculo de autoprotección?, ¿Quiénes pueden conformar estos círculos?, fueron algunos de los temas tratados. Un común denominador en todos los municipios durante el desarrollo de los puntos metodológicos fue la identificación en sus entornos próximos de casos en los que predominan los tipos de violencias abordados.

Manifestaron que en muchos casos, la influencia de factores como la intimidación y amenazas por parte del agresor, la falta de redes de apoyo a nivel familiar o social, y la dependencia económica, así como, la revictimización por parte de los funcionarios y las instituciones del Estado que atienden estos casos, hacen que la mujer permanezca pasiva dentro del ciclo de violencia, no denuncie y se convierta en un blanco vulnerable para el agresor que en la mayoría de los casos, resulta ser alguien cercano, compañero sentimental o ex pareja.

De manera particular, algunas mujeres se permitieron la posibilidad de compartir sus propios testimonios de vida en relación con la violencia de género, constituyéndose para otras, en ejemplos de superación y fortaleza, invitando a sus compañeras a pensar en que si es posible romper con estas realidades que día a día sumergen a las mujeres en círculos sin salida y en muchos casos a sus hijos, quienes también se convierten víctimas potenciales, viendo afectado su desarrollo psicoafectivo al estar inmersos en entornos violentos y disfuncionales.

Por esta razón, la metodología presentada constituye una importante herramienta para fortalecer a la mujer víctima y a sus familiares, dado que está plenamente identificado que uno de los tipos de violencia que apoya la no toma de decisiones por parte de esta, es la violencia social ejercida sobre ella, que la lleva a aislarse de sus familiares o amigos, dejándola en una condición de vulnerabilidad mayor, aumentando el riesgo de feminicidio.

De igual forma, desde esta propuesta metodológica, la Organización busca generar escenarios de encuentro y articulación institucional, para que desde la formulación e implementación de políticas y planes de acción locales para atender la situación de seguridad en torno a casos de violencia contra la mujer, se brinden soluciones integrales que mejoren la calidad de vida, con acciones de prevención, protección, administración de justicia y educación que incorporen el enfoque de género de manera real y efectiva.

Esta propuesta se viene desarrollando de manera articulada entre la Organización Femenina Popular (OFP) y la Red Feminista Antimilitarista en el marco del proyecto Observatorio de feminicidios: Para la protección de la vida de niñas, jóvenes, campesinas, afro descendientes, indígenas y mujeres populares. Es ejecutado por la Plataforma Unitaria contra la violencia de género, de la cual también hace parte la Corporación Humanas, con la financiación de la Agencia Catalana de Cooperación.


Edna Lida Gamarra Durán
Psicóloga - OFP